Guatemala. Mujeres mayas y mestizas fortalecen su autonomía económica y sus derechos
Durante los primeros cuatro meses del segundo año de ejecución del programa Vidas Libres: “Mujeres mayas y mestizas fortalecen su autonomía económica y defienden su derecho a una vida digna y libre de violencias en los territorios Ch'orti' y Kaqchikel (Guatemala)”, con el apoyo financiero de la Generalitat Valenciana, en su convocatoria de programas 2023, se concluyó el proceso colectivo psicosocial de sanación, reflexión y aprendizaje de la primera cohorte de mujeres del Programa: “Mujer, Yo Soy Vida”, desarrollado por la organización socia local EPRODEP.
EPRODEP impulsa acciones formativas técnico-profesionales dirigidas a la población del municipio de San Juan Sacatepéquez, con especial atención a poblaciones vulnerables, entre ellas mujeres sobrevivientes de violencia basada en género. En este marco el Programa “Mujer, Yo Soy Vida”, se concibe como un espacio integral de formación compuesto por diversos componentes, entre ellos el componente psicosocial.
El proceso de formación de la primera cohorte ha tenido una duración de ocho meses. El componente psicosocial incluyó 14 sesiones colectivas, que permitieron a las participantes explorar sus historias de vida, reconocer sus cualidades, identificar sus fortalezas y reconectar con sus planes de vida. A lo largo de las sesiones se trabajaron herramientas para enfrentar las violencias y fortalecer su autonomía.
El componente psicosocial se ha desarrollado desde una propuesta integral, con metodologías y técnicas diseñadas especialmente para las mujeres sobrevivientes de violencias. El proceso fue acompañado e implementado por psicólogas con experiencia en el enfoque psicosocial, quienes facilitaron espacios de análisis, contención emocional y reflexión, además de realizar el monitoreo de cambios significativos en las participantes y evaluar la pertinencia de la propuesta.
El proceso fue activo, dinámico y profundamente humano, en el que las emociones se reconocen como puerta de entrada a nuevas formas de comprender la realidad. Desde una perspectiva interseccional, se abordaron múltiples categorías de opresión que atraviesan la vida de las mujeres: género, origen étnico, pertinencia a pueblos originarios, condición de discapacidad, pertenecer a la diversidad sexual, ser madres autónomas, entre otras. A lo largo del proceso, las mujeres fueron reconstruyendo y resignificando esas experiencias desde su diversidad y sus contextos.
Se profundizó también en el conocimiento y ejercicio de los derechos de las mujeres, abordando leyes, rutas de denuncia y mecanismos de derivación en casos de violencias.
Este camino compartido no solo dejó herramientas, sino también cambios profundos en la vida de las mujeres. A lo largo del proceso, muchas mujeres expresaron sentirse transformadas:
“Me llevo la confianza en mí misma”, “el amor a mí misma”, “salgo con un empoderamiento que no tenía al inicio”.
Algunas reconocieron avances en su expresión emocional y en su capacidad de gestionar emociones:
“Cuando vine acá no tenía facilidad de palabra, este espacio me ayudó a hablar, a tener confianza”, “he aprendido a controlar mis emociones”.
También afloraron nuevas comprensiones:
“Acá vine a conocer las violencias que no conocía”, “Tengo muchos más derechos de los que imaginé que tenía, gracias por ser parte de mi cambio”.
Y, quizás lo más valioso, se fortalecieron los vínculos entre ellas:
“Me llevo muchas amistades ”, “Me llevo en mi corazón a cada una”, “Gracias por sus palabras, me cambió la vida en mis pensamientos y sentimientos”.
Este proceso cierra una etapa y abre nuevas formas de pensarse, sentirse y acompañarse entre mujeres. No es un final, sino el inicio de nuevas vidas libres de violencias, reflejadas en las palabras, en los cuerpos, en las decisiones. Lo aprendido en cada una de las mujeres continuará viviendo en ellas y en sus vínculos (con sus hijas, hijos, hermanas, primas, familias), contribuyendo a la construcción de formas sanas de relacionarse, reconociendo sus realidades, nombrándolas y transformándolas.


